Enrique Urbina

Nadie encontrará mis huesos

    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Pero ni sus lágrimas pudieron evitar que la niña se marchitara mientras ella la arrullaba entre sus brazos.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Le dijo a su mamá que la voz de Julieta y la forma en la que susurró le recordó al viento entre las hojas que chilla en noches de lluvia, a los frutos secos y podridos escondidos entre el pasto que se rompen cuando se pisan.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Aunque, a decir verdad, ya eran raras desde antes. Y de todos modos, podría decirse que la madre de Julieta tuvo la culpa de lo que pasó, pensó la señora Martínez al mismo tiempo que se arrepentía de ello. Siempre se proponía no juzgar a la gente pero no podía evitarlo. Le gustaba, hasta cierto punto. Pero ese gusto era de doble filo porque la lastimaba con la culpa. Y la culpa la orillaba a hacer cosas que no quería en realidad. Cosas como desviarse de su buena colonia hacia una no tanto para llevar a la escuela a una niña rara, hija de una madre maltratada.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Sonríe. Sus dientes son piedras, algunas de río y otras toscas y sin forma. Los ojos le brillan.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    La admiro. Porque si la tocas, te intoxica: te invita a perderte en ella. Y terminas huyéndole. Aunque no toda es así. Solo la que suelta luces. Atarantan al sol. A mí me atraen esas magias. Dan cosquillas en los ojos. Me arriesgo por ella
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Pensó en dejarse morir, pero eso hubiera sido un acto cobarde e imperdonable para Anastasia. Tenían que estar juntos sin traicionarse
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Los seres dijeron en voz alta, para que el viento los escuchara, que Olahem no estaba muerto, sino exiliado en su propia creación. Se materializaría como una máquina que mueve gente. Era el precio que tenía que pagar por sus prácticas odiosas
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Entró al auto. Se recostó en él, pero el suelo estaba tan deteriorado que cedió ante su mínimo peso. El hombre, sin embargo, murió aplastado contra la tierra, como si hubiera caído de un edificio de decenas de pisos de altura. Su cuerpo quedó irreconocible y los gusanos comenzaron a devorarlo al instante
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    El auto era puro metal oxidado. Así se verán todos los coches hechos y por hacer en algunos miles de años. La tierra que lo soportaba se pudrió y se hizo minerales que nadie descubrirá. Esa noche llovió, y el agua que goteó de esa maraña de acero era tan densa y negra como sangre contaminada
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Eran recetarios. En sus páginas estaban los pasos para preparar muertes o retrasarlas. Explicaban cómo cambiar de forma y cómo hacer que la voluntad de una persona se derritiera hasta volverse materia maleable.
    La primera receta que completó con éxito causó que los cristales de la ventana se tiñeran de negro y las paredes del cuarto se pudrieran como carne de perro asesinado. Lo tomó como una señal para abandonar el orfanato.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Olahem ponía atención a todo lo que pasaba, pero no eran más que gritos de regateo y venta. Lo que vio en esa ventana le mostró el mundo real. Un joven caminaba por la calle. Llevaba unas flores. Entonces llegó por atrás otro muchacho y lo apuñaló varias veces. Cayó muerto en su propio charco de sangre. El atacante buscó algo en los bolsillos de su víctima. Tomó las flores y se fue corriendo. Nadie hizo nada a pesar de que la avenida estaba muy concurrida.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Estaba tirado en medio de la cocina cuando mi esposa gritó. Me despertó de mis tocamientos. Quise pararme, pero un peso terrible en la espalda me lo impidió. Sentí la baba que mojaba mi ropa y supe qué era. La Salamandra había llegado. Y entendí. Le di a mi esposa para que se hiciera fuerte con ella. La boca se le llenó de todos los colores: de azul, de negro, de rojo. Y así. Me gustó. Me encantó. Me encantó. Me gustó. Ella sacó un arcoiris con la espuma de su boca
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Los encuentros con la Salamandra son más vívidos. Me llegan aún cuando estoy despierto. Me tumban. Me desvanezco y regreso a mí en lugares donde no estaba antes de la visita. Termino llorando un líquido negro y viscoso. No me lo limpio. Ya entiendo su lengua. Por eso le copio, hago lo mismo. Quisiera ser una salamandra. Quiero ser una salamandra.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    He estado todo el fin de semana pensando en el sueño con la Salamandra. Descifrándolo. Hubo tantas cosas que tal vez ya no recuerdo todos los detalles. Haré, sin embargo, lo que ahora sé que eran órdenes. Soy un sirviente y su amante: la voy a complacer
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Mis dientes siguen con su sabor amargo. ¿Así sabrán mis huesos?
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    No se crean el cuento de lo sobrenatural: nada se va nunca, y todo lo que sucede se propicia aquí. Nada de lo que vivan tiene una existencia ajena. Me refiero, al menos, a que no es nada fuera de este mundo ni de esta realidad por lo que están pasando. Les digo: es un luto mal llevado. Podría no ser la mamá de Javier. Podría ser otra cosa. Pura energía concentrada. De la mala. Nace con la frustración y la tristeza y no tiene nada que ver con la persona recién fallecida
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    P y W preguntarán en la entrada a la Capital sobre YU. La describirán. Nadie la reconocerá. Los contrabandistas, sin embargo, les contarán sobre los rumores, las historias: les dirán que se escucha que algunos mutantes, aburridos de su vida tóxica y millonaria en la Capital, están saliendo a las provincias a divertirse. A aplastar a la gente que vive, que sobrevive por ahí. Los matan, los torturan, los trauman. Lo hacen con aparatos que compran y venden en el mercado negro. Pero nada es seguro.
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Es una mujer. O casi. Del torso hacia arriba lo es. Hacia abajo, es una maraña de aletas. Su cabello es blanco como la espuma que se forma en los límites entre la tierra y el agua limpia. Sus ojos son rojos. Como sus labios. H se siente nervioso frente a ella. Más porque la descubre mirándolo y sonriendo. Antes de que pueda pensar, ella se acerca. Lo saluda. Le dice que se llama YU. Le pide que se acerque al agua. H se aproxima. YU pide que se acerque más. H está justo en el borde de la tierra. Resbala hacia el agua
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Solo hasta que regrese, dejaré de sangrar cada que mi cuerpo se siente triste. Porque eso es. Es obvio. Mi cuerpo llora, extraña a mi primo
    Abril Nohhas quoted3 months ago
    Cuando se enteró, no me dijo nada. Sonrió y ya. Me dijo que estaba orgullosa de mí, aunque no sé por qué si yo no controlo eso
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