bookmate game
Samanta Schweblin

Kentukis

Notify me when the book’s added
To read this book, upload an EPUB or FB2 file to Bookmate. How do I upload a book?
  • Hatebreederhas quoted6 years ago
    La gente pagaba para que la siguieran como un perro el día entero, querían a alguien real mendigando sus miradas.
  • Klau Vázquezhas quoted7 years ago
    Ella no tenía un plan, nada que la sostuviera ni la protegiera. No tenía la certeza de conocerse a sí misma ni tampoco sabía para qué estaba en este mundo. Ella era la mujer de él.
  • Lorena Guzmánhas quoted5 years ago
    «Regular» no era organizar, sino acomodar las reglas a favor de unos pocos.
  • Hatebreederhas quoted6 years ago
    Si ser anónimo en las redes era la máxima libertad de cualquier usuario —y además, una condición a la que ya era casi imposible aspirar—, ¿cómo se sentiría entonces ser anónimo en la vida de otro?
  • Eliana Castillohas quoted7 years ago
    fin y al cabo, los libros estaban ahí, tan toscos y permanentes que a veces Marvin jugaba a abrirlos despacio, como reliquias de una civilización anterior. Pero siempre volvía al kentuki, a esa eterna noche oscura donde casi nunca pasaba nadie.
  • Laura Villaraldohas quoted7 years ago
    Si ser anónimo en las redes era la máxima libertad de cualquier usuario —y además, una condición a la que ya era casi imposible aspirar—, ¿cómo se sentiría entonces ser anónimo en la vida de otro?
  • Sarahi Vergarahas quoted5 months ago
    Regular» no era organizar, sino acomodar las reglas a favor de unos pocos.
  • Sarahi Vergarahas quoted5 months ago
    Se preguntó si su hijo la conocería y rezó para que no fuera su novia porque, en general, ella no se llevaba bien con las mujeres demasiado escotadas, y no era prejuicio, eran sesenta y cuatro años de experiencia.
  • Sol Ríoshas quotedlast year
    «Regular» no era organizar, sino acomodar las reglas a favor de unos pocos.
  • Sol Ríoshas quotedlast year
    Marvin había dicho «juro ante Dios permanecer tres horas al día frente al escritorio rodeado de libros», pero no había dicho nada de estudiar, así que no estaba faltando a ningún juramento, y su padre tardaría meses en descubrir que había instalado un kentuki en la tablet,
fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)