bookmate game
es
Fred Vargas

Que se levanten los muertos

Notify me when the book’s added
To read this book, upload an EPUB or FB2 file to Bookmate. How do I upload a book?
«Es prácticamente imposible no dejarse atrapar por Fred Vargas.»
Die Zeit
Después de El hombre de los círculos azules, en esta nueva intriga policiaca nos encontramos a «tres evangelistas»: Mathias, Lucien y Marc, tres jóvenes historiadores en paro y sin un céntimo, que intentarán resolver un caso muy complicado. Mathias es duro, casi de piedra, como la edad prehistórica de la que se ocupa; Lucien es un estudioso de la primera guerra mundial, y Marc, un medievalista muy nervioso. No parece el equipo idóneo para resolver un caso de homicidio que hunde sus raíces en un pasado lejano, lleno de rencor y celos. Pero, a veces, la intuición y la capacidad de análisis consiguen más de lo que se pueda imaginar. El escenario: una calle del centro de París, donde todo el mundo se conoce y nada pasa desapercibido.
This book is currently unavailable
261 printed pages
Original publication
2012
Publication year
2012
Publisher
Siruela
Have you already read it? How did you like it?
👍👎

Impressions

  • Marta Rimoldishared an impression2 years ago
    👍Worth reading

  • Cynthia Kahloshared an impression4 years ago
    👍Worth reading

Quotes

  • Alejandra Espinohas quotedyesterday
    Ninguna huella, por supuesto.

    Movió la cabeza.

    –Vivimos en una época triste en la que cualquier cretino principiante sabe que hay que llevar guantes.
  • Alejandra Espinohas quoted8 days ago
    Cuando Mathias estaba allí, como apenas hablaba, nadie le hacía caso. Pero, cuando ya no estaba, era como si el puente de piedra que los sostenía hubiera desaparecido bruscamente y hubiera que encontrar de nuevo un punto de apoyo. Sintió un escalofrío y se agitó.
  • Alejandra Espinohas quoted12 days ago
    Marc salió y Lucien preguntó a Mathias qué había que hacer para ser natural.

    –Hay que comer –dijo Mathias–. Nadie tiene miedo de alguien que está comiendo.

    Mathias cogió la tabla del pan y cortó dos gruesas rebanadas. Pasó una a Lucien.

    –Pero es que no tengo hambre –dijo Lucien con voz quejumbrosa.

    –Cómete el pan.

On the bookshelves

fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)