Los ojos de América aguardan el retorno de Quetzalcóatl —la serpiente emplumada— He oído la lengua de mis antepasados en sueños. Sueños que nunca duermen.
Adal Cortezhas quotedlast year
Palabras digo puesto que son ellas la argamasa de mi vida y a punta de palabras te imagino una y otra vez renacida genial despojada de cuanta polilla te corroe día a día los cimientos. Arranco de tu pelo a los que te venden te roban y te abusan. Te cuento cuentos en la esquina de mi almohada. Te arropo y te tapo los ojos para que no veas a los verdugos que llegan a cortarte la cabeza. Tierra paisaje.
Adal Cortezhas quotedlast year
Poeta dentro de mi soledad. Testigo de este mundo soez, me arrastro con mis alas pesadas hacia la cumbre desde donde me lanzaré como Ícaro, una y otra vez, porque quizás porque tal vez porque no me resigno.
Adal Cortezhas quotedlast year
“Testigo de este mundo soez, me arrastro/con mis alas pesadas hacia la cumbre desde donde me lanzaré/como Ícaro, una y otra vez/porque quizás/porque tal vez/porque no me resigno”.
Melissa Verlorenhas quoted2 years ago
Y Dios me hizo mujer
de pelo largo
ojos
nariz y boca de mujer con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas y me cavó por dentro
me hizo un taller de seres humanos
Alondra Velascohas quoted2 years ago
No triunfamos.
Éramos inocentes y hablábamos a la Tierra con respeto,
como huéspedes, no como Señores.
Alondra Velascohas quoted2 years ago
Ellos no amaban la Tierra,
la despojaban como si les perteneciera,
igual que nos despojaron a nosotros
como si también les perteneciéramos
Alondra Velascohas quoted2 years ago
Al contrario: el tiempo acumula pruebas contra las
posibilidades del equilibrio
Alondra Velascohas quoted2 years ago
Poeta dentro de mi soledad. Testigo de este mundo soez, me arrastro
con mis alas pesadas hacia la cumbre desde donde
me lanzaré
como Ícaro, una y otra vez,
porque quizás
porque tal vez
porque no me resigno.
Alondra Velascohas quoted2 years ago
Me encierro en palabras bellas Acepto la incertidumbre Siempre la vida es incierta Hoy más incierta que nunca. Pero en la noche estás vos
Las almohadas que conozco El respirar de los perros Echados en las alfombras. Ven y cerremos los ojos Pretendamos que la vida Nos salvó de este naufragio Las noches mías son tuyas