Pido perdón al azar por llamarlo necesidad.
Pido perdón a la necesidad por si me equivoco.
Que no se enoje la suerte por apropiármela.
Que no me reprochen los muertos la palidez de mis recuerdos.
Pido perdón al tiempo por la multiplicidad del mundo desapercibida por segundo.
Pido perdón a mi viejo amor por ser el nuevo el primero.
Disculpad, guerras lejanas, las flores que hay en mi casa.