¿Cómo podría prender fuego a algo tan bello? ¿Con mis propias manos? No. Por eso le dije lo que pensaba. Que no muriera antes que yo porque no deseaba ni incinerarlo ni enterrarlo.
—Yo pienso igual que tú. Pero eso pasará algún día. Y si llega ese día, ¿prefieres que me vaya lejos y muera solo? ¿Crees que así será mejor?