Después de mucho tiempo, sigo pensando en los personajes. Me sacó muchas lágrimas. Fue todo tan lindo. El final predecible y cliché, pero no por eso malo. El final lo sentí muy rápido, me hubiera gustado un poco más de relevancia a la madre de Yadriel (el protagonista), ya que fue algo muy mencionado en el libro, al igual que no cuestionaron su lealtad con la Dama Muerte. Me encantó la representación LGBTQ+ en un entorno mexicano, ya que es algo de lo que no he leído, pero suelo vivirlo constantemente. La representación mexicana en la comida y en las tradiciones dio justo en el blanco. Amé a todos los personajes, y me compadecí por sus situaciones, ya que es algo que realmente pasa, sobre todo con las deportaciones. Realmente es un libro muy bueno.