Habíamos estado quedándonos en el Holiday Inn con mi novia, con toda honestidad la mujer más hermosa que jamás he conocido, metiéndonos heroína durante tres días bajo un nombre falso. Hicimos el amor en la cama, comimos filetes en el restaurante, nos inyectamos en el baño, vomitamos, nos acusamos el uno al otro, nos rogamos, nos perdonamos, nos hicimos promesas y nos llevamos el uno al otro a los cielos.