esquizofrenia. Casi siempre, el único objetivo de las alucinaciones era sugerirle a la persona enferma que era una inútil, una malvada y que no merecía vivir. Con cierta frecuencia, una voz mental impulsaba a los esquizofrénicos a quitarse la vida. Y
bastante a menudo los desgraciados obedecían
a
sus
imaginarios
torturadores.