—Pues no —contestó Yoshie después de tomarse unos instantes y, poniendo cara de circunstancias, añadió—: será porque intento convencerme que sólo lo hice por ayudar.
—¿Del mismo modo que ayudas a tu suegra y a tu nieto?
—No, no es lo mismo —respondió Yoshie frunciendo el ceño—. No podemos meterlos en el mismo saco que lo que hicimos.
—¿Estás segura?
—Pues claro que sí —aseguró Yoshie—. Ahora que, pensándolo bien, quizá sí sea lo mismo. En ambos casos se trata de ocuparse de algo que nadie quiere hacer.