Edith Wharton

La edad de la inocencia

    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    Lo abrió, y se encontró inmerso en una atmósfera distinta a cualquiera otra que hubiera respirado en un libro; tan cálida, tan rica, y sin embargo tan inefablemente tierna, que daba una nueva y obsesionante belleza a la más elemental de las pasiones humanas.
    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    ¡La verdadera soledad es vivir entre esta bondadosa gente que sólo invita a alguien para lucirse!
    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    Era su vieja e interminable discusión sobre la obstinada resistencia de los "inteligentes" a frecuentar a los elegantes, y ambos sabían que era inútil prolongarla.
    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    ¡Ah, no, no quería que May tuviera aquella clase de inocencia, la inocencia que vende la mente contra la imaginación y el corazón contra la experiencia!
    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    una vez más tuvo conciencia del curioso modo con que ella revertía sus valores
    Daniela Ospinahas quoted4 years ago
    "¿No seremos más que unos fariseos, al final de cuentas?" se preguntó, desconcertado en su esfuerzo de reconciliar su instintivo disgusto por la vileza humana con su igualmente instintiva piedad por la fragilidad humana.
    Daniela Ospinahas quotedlast month
    Quiero... quiero de algún modo irme contigo a un mundo donde palabras como esa... categorías como esa... no existan. Donde seamos simplemente dos seres humanos que se aman, que son la vida entera el uno para el otro; y donde nada más en la tierra importe.
    b1350043971has quoted3 months ago
    Su corazón latía temeroso: sintió que nunca antes había contemplado el amor de manera visible.
    b1350043971has quoted3 months ago
    En su infantil e insensata felicidad, se imaginaba a madame Olenska descendiendo del tren, a él descubriéndola a lo lejos entre la muchedumbre de caras sin interés, la sentía colgarse a su brazo mientras él la conducía al coche, veía cómo se acercaban lentamente al muelle entre caballos, carros cargados, carreteros vociferantes, y luego la sorprendente quietud del barquito, donde se sentarían juntos bajo la nieve en el carro inmóvil, mientras la tierra parecía deslizarse bajo ellos, girando hacia el otro lado del sol.
    b1350043971has quoted3 months ago
    Esa visión del pasado era un sueño, y la realidad era lo que lo esperaba en la casa del terraplén allá arriba
    b1350043971has quoted3 months ago
    Simplemente sentía que si podía llevarse la imagen del pedazo de tierra sobre el cual ella caminaba, y la manera en que el cielo y el mar lo circundaban, el resto del mundo podría parecer un poco menos vacío.
    b1350043971has quoted3 months ago
    -Las mujeres deben ser libres, tan libres como lo somos nosotros declaró, descubriendo que estaba demasiado irritado para medir sus terribles consecuencias.
    b1350043971has quoted3 months ago
    ¿Por qué no? -atacó su hijo, con un súbito impulso discutidor-. ¿Por qué no puede ser llamativa si quiere? ¿Por qué tiene que vivir ocultándose como si fuera ella la que se deshonró? Es la "pobre Ellen", de acuerdo, porque tuvo la mala suerte de hacer un mal matrimonio; pero no veo razón para que esconda la cabeza como si fuera la culpable.
    Lulu Onixhas quoted4 months ago
    Se daba cuenta de que tal imagen presuponía en ella la experiencia, versatilidad, libertad de juicio que la educación recibida se había empeñado cuidadosamente en negarle; y con un escalofriante presentimiento vio su matrimonio igual al de la mayoría de los que lo rodeaban: una monótona asociación de intereses materiales y sociales que se mantenía por la ignorancia de una de las partes y la hipocresía de la otra.
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    Tampoco encontraba -en todas sus ansiosas meditaciones- ninguna razón legítima (ninguna, claro está, que no estuviera ligada a su propio placer momentáneo y la pasión de la vanidad masculina) por la que su novia no tuviera derecho a la misma libertad que él gozaba
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    Era sincera, leal y valiente; tenía sentido del humor (como lo probaba al reírse con los chistes de su novio). El joven entreveía en las profundidades de su alma cándida un fervor emocional que sería una delicia despertar. Pero al término de este breve examen se sintió decepcionado pensando que tanta franqueza e inocencia eran sólo un producto artificial. La inexperta naturaleza humana no era franca ni inocente; estaba llena de dobleces y defensas de una instintiva astucia. Se sintió oprimido por esta creación de pureza ficticia, elaborada con tanta habilidad por madres, tías, abuelas y antepasadas enterradas hacía muchos años, porque se suponía que era lo que él deseaba y a lo que tenía derecho para que pudiera darse el señorial gusto de destruirla como a un muñeco de nieve
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    se sintió obligada no obstante a simular desaprobación y a fingir que le habían torcido la mano, tal como la novia salvaje es arrastrada entre alaridos de la tienda de sus padres en los libros sobre el hombre primitivo, que la gente de mayor cultura ya empezaba a leer en esa época.
    Naturalmente, el resultado de todo esto era que la joven que constituía el centro de su elaborado sistema de mistificación, seguía siendo la más inescrutable por su misma franqueza y seguridad. La pobrecita era franca porque no tenía nada que esconder, y era segura porque no sabía que hubiera algo que la amenazara; y sin otra preparación iba a sumergirse de la noche a la mañana en lo que la gente llamaba en tono vago "las cosas de la vida
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    Pasó revista a los matrimonios de sus amigos -a los supuestamente más felices- y no vio ninguno que respondiera, ni remotamente, a la apasionada y tierna camaradería que él soñaba como relación permanente con May Welland. Se daba cuenta de que tal imagen presuponía en ella la experiencia, versatilidad, libertad de juicio que la educación recibida se había empeñado cuidadosamente en negarle; y con un escalofriante presentimiento vio su matrimonio igual al de la mayoría de los que lo rodeaban: una monótona asociación de intereses materiales y sociales que se mantenía por la ignorancia de una de las partes y la hipocresía de la otra
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    El caso de la condesa Olenska removió viejas convicciones establecidas y las dejó navegando a la deriva entre sus pensamientos. Su propia exclamación: "las mujeres deben ser libres, tan libres como nosotros", tocaba la raíz de un problema que su propio mundo había decidido considerar inexistente. Una mujer "decente", aunque hubiera sido agraviada, jamás podría reclamar la clase de libertad de que él hablaba, y los hombres de corazón generoso como el suyo estarían caballerosamente dispuestos -en el calor de la discusión- a concedérsela. Tales generosidades verbales no eran de hecho más que un engañoso disfraz de las inexorables convenciones que ataban una cosa con otra y encerraban a todos dentro de los viejos moldes. Pero en este caso se veía comprometido a defender, por la prima de su novia, una conducta que, si se tratara de su propia esposa, lo obligaría a invocar contra ella todo el rigor de la Iglesia y del estado.
    Natth Cabildohas quoted7 months ago
    Las mujeres deben ser libres, tan libres como lo somos nosotros declaró, descubriendo que estaba demasiado irritado para medir sus terribles consecuencias
fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)