es
Douglas Adams

El restaurante del Fin del Mundo

Notify me when the book’s added
To read this book, upload an EPUB or FB2 file to Bookmate. How do I upload a book?
Armados de la Guía del autoestopista galáctico, los protagonistas del libro más divertido que se recuerda continúan sus disparatadas aventuras. En esta segunda entrega se enfrentan a una tetera automática de la que mana un líquido asqueroso, al planeta condenado porque sus habitantes tienen más zapaterías de la cuenta, a un transporte espacial cuyos pasajeros llevan novecientos años esperando que la nave arranque, y luego al Restaurante del fin del mundo, situado en el momento del tiempo en el que el universo llega a su estrepitoso final: un inusitado número de cabaret. No termina ahí su odisea, porque a continuación viven otra aventura que les revelará el verdadero origen de la especie humana: una pandilla de ejecutivos de poca monta que fueron expulsados de su planeta por indeseables. «Una de las mejores novelas de humor puro de los últimos años» (Antonio Saura Medrano). «Las situaciones más divertidas y disparatadas se suceden a un ritmo trepidante. El espacio es una fiesta» (Jorge Berlanga).
This book is currently unavailable
203 printed pages
Original publication
2008

Impressions

    b1808019863shared an impression4 years ago
    🚀Unputdownable

    Muy bueno, la ironía hecha literatura

    i. 🌤️shared an impressionlast year
    🙈Lost On Me

    enrique paredesshared an impression2 years ago
    👍Worth reading
    🚀Unputdownable
    😄LOLZ

Quotes

    Felipehas quoted3 days ago
    Como de momento no quería moverse debido a que sentía una palpitación sorda y pesada, se quedó tumbado un rato y meditó. Pensó que el problema de la mayor parte de los medios de transporte consiste fundamentalmente en que no valen la pena. En el planeta Tierra, antes de que lo demolieran para dar paso a una vía de circunvalación hiperespacial, el problema habían sido los coches. Las desventajas que constituía el sacar del suelo montones de fango negro y pegajoso en zonas donde había estado oculto sin molestar a nadie, convirtiéndolo luego en alquitrán para cubrir con él el terreno, llenar el aire de humo y tirar lo sobrante al mar, parecía superar las ventajas de poder llegar más deprisa de un sitio a otro, en especial cuando el lugar al que se llegaba probablemente se había convertido, como resultado de todo ello, en un sitio muy semejante a aquel del que se había salido es decir, cubierto con alquitrán, lleno de humo y sin peces
    Felipehas quoted3 days ago
    El manager del conjunto sintió un profundo alivio. Aquello significaba que, por decimoséptima vez en la gira, un robot tocaría la batería y que, en consecuencia, la entrada de los cimbalistas se produciría a tiempo
    Felipehas quoted8 days ago
    Trin Trágula, que así se llamaba, era un soñador, un pensador, un filósofo especulativo o, tal como le definía su mujer, un idiota

On the bookshelves

fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)