amiga de Tesalónica me mandó un mensaje en el que decía que el perro del accidente había muerto. Dijo que siempre le tocaba presenciar accidentes, que era testigo habitual y fortuito de toda clase de percances. ¿Cómo definirías un accidente?, le pregunté. Horas después me contestó que definiría un accidente como algo paciente..., un apéndice del aire, como un gas que flota y se adhiere a un sentimiento y luego se transforma en una bolsa de ladrillos invisibles. El azar consiste en cómo se caen los ladrillos y cómo interpretamos su caída..