es
Books
Alessandro Baricco

Homero, Ilíada

  • Marcos Armando Márquez Rosashas quoted6 years ago
    Es esto lo que uno tendría que aprender del dolor: que es hijo de Zeus. Y que Zeus es hijo de Cronos
  • Isanderson92has quoted7 months ago
    Entonces Héctor comprendió que al final su destino lo había alcanzado. Y dado que era un héroe, sacó la espada para morir combatiendo, para morir de una forma que todos los hombres venideros habrían de contar para siempre. Cogió impulso, como un águila ávida de caer sobre su presa. Delante de él, Aquiles se amparó en el esplendor de sus armas. Se abalanzaron el uno sobre el otro, lo mismo que dos leones. La punta de bronce de la lanza de Aquiles avanzaba como avanza brillando la estrella de la noche en el cielo nocturno. Buscaba un punto desprotegido entre las armas de Héctor, las armas que antes habían sido de Aquiles, y luego de Patroclo. Buscaba entre el bronce el resquicio por el que llegar a la carne y a la vida. Lo encontró en el punto en el que el cuello se sostenía sobre el hombro, el tierno cuello de mi amado: penetró en la garganta y la traspasó de parte a parte. Héctor se desplomó en el polvo.
  • Isanderson92has quoted7 months ago
    Tal vez pensó durante unos instantes en abandonar las armas y en poner fin a aquella guerra, devolviendo a Helena y todas sus riquezas, y otras más. Pero sabía que a esas alturas ya nada detendría a Aquiles, salvo la venganza. Lo vio llegar a la carrera, rutilante con sus armas, igual que un sol naciente. Lo vio detenerse, frente a él, blandiendo la lanza sobre el hombro derecho, terrible como ningún hombre podría aparecer nunca, sino sólo un dios, el dios de la guerra. Y el terror se apoderó de su corazón. Héctor empezó a huir, corriendo a lo largo de las murallas, tan rápido como podía. Como un halcón, Aquiles se lanzó en su persecución, furioso. Por tres veces dieron la vuelta a Troya, como caballos lanzados en una carrera. Pero esa vez el trofeo no era oro, ni esclavos, ni riquezas: la vida de Héctor era el premio.
  • Isanderson92has quoted7 months ago
    Pero habían cabalgado al lado del hombre, y de él habían llegado a aprender el dolor: porque no hay nada sobre la faz de la tierra, nada que respire o camine, nada tan infeliz como lo es el hombre.
  • Isanderson92has quoted7 months ago
    Sabía que tenía que llevármelo de allí, que no debía permitir que los aqueos se quedaran con su cuerpo y sus armas.
  • Marco Antonio Cervanteshas quoted9 months ago
    aqueos asediaban Troya
  • Adal Cortezhas quoted10 months ago
    «Amigos, vosotros seguís confiando en vuestras armas y en vuestro coraje. Pero mientras tanto vamos envejeciendo aquí, sin gloria, consumiéndonos en una guerra sin fin. Creedme: será con la inteligencia, y no con la fuerza, como nosotros conquistaremos Troya. ¿Veis ese magnífico caballo de madera construido por Epeo? Escuchad mi plan: algunos de nosotros entraremos ahí dentro, sin miedo. Todos los demás, después de haber quemado los campamentos, dejarán desierta la playa, zarpando mar adentro hasta ir a esconderse tras la isla de Ténedos. Los troyanos tienen que creer que nos hemos marchado de verdad. Verán el caballo: lo tomarán como un homenaje a su valor, o como un regalo para la diosa Atenea. Confiad en mí: lo llevarán detrás de las murallas y eso será su fin.»
  • Adal Cortezhas quoted10 months ago
    La estupidez tiene los pies ligeros y ni siquiera roza el suelo, pero camina sobre la cabeza de los hombres para su perdición: y se apodera de ellos, uno tras otro, cuando más le apetece. Se apoderó de mí ese día y me arrebató el juicio.
  • Adal Cortezhas quoted10 months ago
    Y ahora escúchame, y no olvides lo que tengo que decirte. Héctor, tú eres un muerto que camina. Nadie podrá alejar de ti tu horrendo destino. La poca vida que te queda todavía, ésa vendrá Aquiles a arrebatártela.
  • Vilma Rodriguezhas quoted3 years ago
    Por ello, aunque los ladrillos son los homéricos, la pared resultante es más esencial
fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)